Cómo pelar un pimiento

Desde que se me ha dado por cocinar con técnicas poco convencionales, estoy descubriendo otro mundo… uno más fácil.

Nunca fuí de pelar pimientos porque cuesta mucho trabajo y tiempo. Eso de ponerlos sobre el fuego de la cocina para que se chamusquen tarda mucho, calienta el pimiento y aun así, no resultan fáciles de pelar.

Pero con la ayuda de un soplete (de cocina o convencional, da igual) es mucho más fácil pelar pimientos, la piel se quema en un instante y no da tiempo a calentar el interior. De hecho, una vez quemado se puede tocar con la mano sin quemarse.

Este es el vídeo que hice para la Escuela de cocina online 68Grados que, a fecha de este post, no han publicado por cambios de servidor y cosas de esas.

 
Espero que esto te haya valido para algo… Y si te gustó que lo compartas.
 

¿Cambio de rumbo?

Han cambiado las cosas del otro lado de la pantalla, la llegada de la mini-pitufa gruñona implica una serie de cambios de hábito para La Cerda y para mi. Intentaremos seguir publicando recetas cutres para solteros que están perdiendo el juicio por tratar de hacer recetas complicadas con fotografías casi-irreales. Porque no, no todos comemos sobre mesas de madera pintadas de blanco y con cubertería propia de ricos. Nosotros, y la mayoría de los que visitan esta web usamos cubiertos heredados/robados/comprados por 4 monedas.

Lo digo porque llega un momento en el que después de mirar cientos de fotos maravillosamente iluminadas, te das cuenta de que es todo mentira (dejemos un minuto para que salga alguien a decir que las suyas son reales) y que jamás llegarás a cocinar nada así… simplemente porque no eres un profesional. Punto.

Esta página nació como un reducto donde dejar constancia de las recetas que iba haciendo, un poco cafres… si, pero reales. Tan brutalmente reales, que probablemente eso sea lo que siempre ha jugado en contra cuando hemos intentado ser más conocidos. O igual es que las recetas son una porquería, pero mi ego no me permite admitirlo así que sigamos echando culpas a otros.

Lo que decía, La Cerda estará ocupada criando al nuevo monstruito y yo he decidido sacar mi científico de dentro para comenzar a perfeccionarme primero y hablar después, sobre la ciencia de la cocina y como podríamos aplicarla a la cocina del día a día.

Actualmente colaboro con 68Grados.com en ese sentido, en dar explicaciones a cosas tan básicas como lo que ocurre con las proteínas del trigo al amasar, o con las fibras de la carne al hornear. Allí estoy en la sombra y estoy dudando cuando saldré a la luz, porque es inevitable.

En resumen:

  • La cerda se tomará un descanso
  • Yo seguiré publicando recetas de soltero aquí (unas pocas al mes)
  • Aquí también comenzarán a aparecer mis experiencias con las nuevas técnicas de cocina
  • El blog se hará algo más personal
  • Publicaré en 68Grados alguna cosilla

En principio nada más, este es el primer post un poco más personal que el resto. Como para ir cumpliendo las cosas que están enumeradas arriba.

Cómo picar cebolla

Si, tal vez no sea una de las publicaciones más útiles que hemos hecho, pero siempre hay un solterón que acaba de aterrizar en la cocina y destroza cebollas, patatas y otros alimentos a su paso cuchillo en mano.

Así que veremos como cortar una cebolla sin complicaciones. Y antes de empezar, tengo que aclarar que esto hay que hacerlo con un cuchillo bien afilado (MUY afilado), así que si piensas hacerlo con uno de esos de sierra que tienen la punta gastada, ¡dentente! porque te vas a dejar los dedos por el camino.

 

El vídeo es cortesía de: 68grados – Escuela de cocina

Cómo escalfar un huevo

Escalfar un huevo es una de esas cosas que un soltero hace mas bien poco, o nunca. Pero en realidad, es una alternativa muy sana del huevo frito.

El escalfado habitualmente se hace en agua, pero también puede hacerse en caldo o mantequilla.

Receta de huevo escalfado

Ingredientes

  • 1 huevo
  • Agua casi hirviendo
  • 2 cucharadas de vinagre por litro de agua
  • 2 cucharaditas de sal por litro de agua

Preparación

Se trata básicamente en agregar el vinagre y la sal, calentar el agua hasta casi ebullición y dejar caer el huevo ahí dentro. Y un truquito: si al dejar caer el huevo el agua está girando mejor que mejor, la clara no se hará tan grande.

Lo secas con un papel, un poco de sal y pimienta por encima y ya está!

El vídeo es cortesía de la Escuela de cocina online 68Grados

Especias: Vainilla

Esta especia tan usada en la pastelería se obtiene de un género de orquídeas, originarias del continente americano. Estas orquídeas son las únicas que son cultivadas con fines gastronómicos.

Como nota especial, podemos destacar que la fecundación de esta planta se hace de forma manual, flor a flor. Este motivo, junto a la compleja elaboración posterior, hacen que el precio de la vainilla sea particularmente alto.

Actualmente, la vainilla puede sintetizarse a partir del clavo de olor de forma industrial. Esta síntesis es mucho más barata que el proceso de cultivo y producción tradicional, lo que ha permitido su popularización.

Además de usarse en alimentación, se utiliza como ingrediente de perfumes.

Vainilla