Comiendo fuera: Pizzeria La Montecarlo

Hace bastante que no escribo ninguna reseña de restaurantes, y eso que por suerte he ido a muchos y muy buenos, así que he decidido hacerlo hoy. Básicamente porque no tengo ninguna receta a mano para escribir y tengo un rato libre.

La Montecarlo abre en Roma en el año 1986, en una pequeña callejuela cercana a la Piazza Navona, y hasta hoy no ha parado de preparar sus pizzas auténticamente romanas. Finas, sabrosas y servidas en platos de acero inoxidable.

Estuve por allí dos veces, en las que probé la pizza de pepperoni y un plato de spaghetti al pesto -ya que también sirven pasta- y ninguno de los dos defraudó. Muchas guías de viaje señalan La Montecarlo como punto imprescindible para parar y recuperar fuerzas.

A la entrada podremos ver los premios recibidos, esos de chapa y con un dibujo de un viajero con mochila, y ya en su interior se puede apreciar que es un sitio de paso obligado; las paredes están empapeladas de fotos de personajes famosos que han pasado por allí.

Pizzeria La Montecarlo

¡Y lo mejor de todo es que el precio no es nada caro! Con lo que podría costar un menú del día en España comeremos como reyes y saldremos sin hambre para seguir paseando por la ciudad.

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Sandwich de lomo y pimientos en vinagre

Hay veces que esa sencillez tan maravillosa se puede encontrar en los lugares menos pensados. Hace unos días entré en un bar, de esos de barrio con el suelo sucio y gente gritando, como casi todos, y  tratando de huir del hambre pedí un bocadillo con un nombre tan poco original como “campero”.

Sandwich de lomo pimiento tomate y mayonesa

Lo original era el sabor, relleno de mayonesa casi hasta límites pornográficos escondía la joya de la corona: unos pimientos en vinagre como los que alguna vez publiqué en este blog (probablemente en el 2006, mucho antes del cambio de imagen de 2009).

Esta es otra versión como sandwich, con pan de molde tostado. Creo que así es más fácil de hacer si no te puedes asegurar un suministro decente de pan de barra.
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¿Cambio de rumbo?

Han cambiado las cosas del otro lado de la pantalla, la llegada de la mini-pitufa gruñona implica una serie de cambios de hábito para La Cerda y para mi. Intentaremos seguir publicando recetas cutres para solteros que están perdiendo el juicio por tratar de hacer recetas complicadas con fotografías casi-irreales. Porque no, no todos comemos sobre mesas de madera pintadas de blanco y con cubertería propia de ricos. Nosotros, y la mayoría de los que visitan esta web usamos cubiertos heredados/robados/comprados por 4 monedas.

Lo digo porque llega un momento en el que después de mirar cientos de fotos maravillosamente iluminadas, te das cuenta de que es todo mentira (dejemos un minuto para que salga alguien a decir que las suyas son reales) y que jamás llegarás a cocinar nada así… simplemente porque no eres un profesional. Punto.

Esta página nació como un reducto donde dejar constancia de las recetas que iba haciendo, un poco cafres… si, pero reales. Tan brutalmente reales, que probablemente eso sea lo que siempre ha jugado en contra cuando hemos intentado ser más conocidos. O igual es que las recetas son una porquería, pero mi ego no me permite admitirlo así que sigamos echando culpas a otros.

Lo que decía, La Cerda estará ocupada criando al nuevo monstruito y yo he decidido sacar mi científico de dentro para comenzar a perfeccionarme primero y hablar después, sobre la ciencia de la cocina y como podríamos aplicarla a la cocina del día a día.

Actualmente colaboro con 68Grados.com en ese sentido, en dar explicaciones a cosas tan básicas como lo que ocurre con las proteínas del trigo al amasar, o con las fibras de la carne al hornear. Allí estoy en la sombra y estoy dudando cuando saldré a la luz, porque es inevitable.

En resumen:

  • La cerda se tomará un descanso
  • Yo seguiré publicando recetas de soltero aquí (unas pocas al mes)
  • Aquí también comenzarán a aparecer mis experiencias con las nuevas técnicas de cocina
  • El blog se hará algo más personal
  • Publicaré en 68Grados alguna cosilla

En principio nada más, este es el primer post un poco más personal que el resto. Como para ir cumpliendo las cosas que están enumeradas arriba.

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Comiendo fuera: Yamane Café

Había dejado de lado los “Comiendo fuera” porque tengo la sensación de que no interesan mucho a los visitantes de esta web, que básicamente entran a ver recetas y se van como han venido. Esta no es una web de opiniones sobre restaurantes y por eso no siguen navegando entre tantos y tantos enlaces maravillosos que hay aquí. (carita triste jeje)

Pero hace unos días estuve en Barcelona, por trabajo, y por casualidad dí con un local pequeñísimo. Con muchos papeles pegados en el cristal (lo siento no tengo foto de eso) y con uno que me llamó mucho la atención. Decía algo así como: “Comida japonesa del Japón”.

Había hecho algún curso de comida japonesa (típico curso de sushi) y como soy gruñón me niego a creer que es lo único que se come en Japón. Lo cierto es que el dichoso cartelito fué suficiente para hacerme entrar.

El interior es bonito y muy pequeño, no hay más de 6 mesas, adornado con libros y revistas japonesas. Nada del Japón imperial, con samurais y cuadros de épocas mejores, eso era un barcito bien decorado de un Tokio del siglo XXI. Simplemente una cafetería bonita.

Estuve solo, con la compañía de la camarera-chef de escasísimas palabras y aún más escasa sonrisa y una relajante música de jazz de fondo. Con esto no quiero decir que me atendiera mal, fué correcta y servicial, simplemente poco expresiva.

Los platos los preparan del otro lado de la barra, imagino que si te acercas la verás cocinar. Yo me quedé en la mesa.

Aquí os dejo fotos de algunos de los platos que comí:

Gyozas

Unas gyozas, sensiblemente mejores que las que preparo yo.

Pincho japonés
Unos pinchos (con nombre japonés ya olvidado por mi) de los que puede verse que para cuando me acordé de la foto ya era un poco tarde.

Pechuga de pollo en tempura
Una pechuga de pollo en ¿tempura? con una salsa de yogur y soja.

La comida estaba muy buena, no sé si es lo que hacen en Japón pero estaba muy bueno y volveré si vuelvo a pasar por allí a la hora de comer.

De precio, no es muy barato pero tampoco es caro.

Donde están:
Yamane Café
Carrer Brusi 47 – Barcelona
http://yamanecafe.blogspot.com

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Mobur con frenys

Después de escribir el post sobre Yogui burger la melancolía me invadió a tal punto que me puse a buscar como loco, entre los gritos desesperados de la Cerda para que lo olvide todo, información sobre el Pumper Nic.

Han pasado muchos años y la falta de teléfonos para grabar y tomar fotos de los años ’80 no ayuda en absoluto. Pero lo que sí encontré son algunas fotos de un Mobur. El Mobur es un sandwich de jamón y queso con un huevo frito que se comía en la primer cadena de comida rápida de Argentina. Mucho antes del McDonalds y del Burger King.

Mobur con frenys del pumper nic

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