Como curar una sartén de acero pulido

Cada tanto nos gusta cambiar de menú, así que hemos decidido cambiar nuestras sartenes de teflón por otras. Llevamos una temporada comiendo el recubrimiento antiadherente y es una cosa que no hay que desatender. Por eso de la salud y tal.

Cansado de gastar y gastar en sartenes de última tecnología, fuí a la ferretería y me compré una sartén de acero pulido, por la décima parte de lo que me costó la otra hace un año.

Sarten de acero curada

Pero para ponerla en marcha hacía falta «curarla» para que los alimentos no se peguen a ella. Este es el procedimiento:

Como curar una sartén de acero pulido o chapa

Básicamente, se trata de «tapar» los poros del material (acero en este caso) para evitar que se oxide y para que no se peguen los alimentos mientras cocinas.

El proceso:

Calienta el horno a 180 grados centígrados y con un papel humedecido en aceite frota toda la superficie de la sartén. No tiene que haber exceso de aceite, pero si que tiene que estar brillante toda su superficie.

Mete la sartén (el mango debería ser metálico, si no no podrás hacerlo) en el horno y déjalo durante una hora. Luego, apaga el horno y deja enfriar. Debes tener cuidado ya que este proceso genera mucho humo y vas a necesitar buena ventilación.

Una vez hecho esto, ya está lista para usar.

Ayudarás a mantener la superficie así si en los primeros usos solamente fríes o salteas alimentos. Ten cuidado las primeras veces porque el vinagre y las salsas de tomate se llevan el curado y te tocará volver a repetir el proceso.

Una vez curada, la sartén debe ser lavada con agua caliente y detergente, si es necesario, y secada con un paño inmediatamente para evitar que se oxide. En todo caso, nada de rascarla ya que la idea es que se mantenga «negra».

Y recuerda que cuanto más tiempo de uso tenga la sartén, más antiadherente se volverá.

 

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