Mientras escribía este post sobre el carragenano dí con una receta (de Arzak) en la que se recubría unas piruletas hechas de queso con un líquido verde hecho a partir de perejil.
Así que pensando en la horda de lectores que tiene esta web, gasté toda la tarde en tratar de hacerlos. Esta es la crónica de una receta más complicada de lo que parece:




