En muchas ocasiones, en el hogar de Amo de casa, tenemos muy pocas ganas de cocinar. Ni hablar de pensar en limpiar luego… La receta que les traigo hoy, es una manera sumamente fácil y muy limpia de comer pollo al horno. Simplemente debes comprar la caja de sazonador en tu supermercado favorito, un pollo troceado, entero o las piezas que mas te gusten y tener un poco de aceite de oliva.
Tan fácil es que no necesitas foto de ingredientes… jeje en realidad me olvide de sacarla pero es tan sencillo que no tendrás problemas.
El microondas es uno de esos electrodomésticos más infrautilizados de la cocina, supongo que será por ser «un invento del demonio».
¿Qué puedo hacer con un horno microondas?
El horno microondas, no puede considerarse un horno propiamente dicho, ya que ni dora la carne ni produce gradientes de temperatura que puedan levar una masa.
Dentro del horno microondas se pueden cocer los alimentos con cierta facilidad, ya que la comida es irradiada con ondas de alta frecuencia que aumentan el movimiento de las moléculas de agua, generando calor.
Es perfecto para calentar líquidos, descongelar, ablandar mantequilla y chocolate.
Para descongelar alimentos, debe usarse la potencia más baja ya que las ondas de radiofrecuencia no afectan al hielo. El proceso de descongelado se puede resumir en: Golpe de radiofrecuencia para calentar la capa de agua líquida sobre el hielo, esperar a que ese calor derrita el hielo y volver a calentar el agua resultante. Así tantas veces como sea necesario. Por suerte el propio horno está configurado para hacerlo automáticamente.
Si quieres saber de que hablamos cuando decimos que determinado alimento debe hacerse al horno, o asado al horno, quédate porque intentaré explicarlo aquí.
Asado al horno: Es una técnica de cocción en la que la pieza a cocer se introduce en el horno (doméstico o de barro a leña) en una fuente – o la misma bandeja del horno – y se deja durante largo tiempo a temperaturas moderadas para conseguir una cocción homogénea o, poco tiempo a temperaturas altas para lograr que el alimento quede cocido por fuera y menos hecho por dentro.
Esta técnica es aconsejable para determinadas piezas de carne, a la que también se suele mojar con su propio jugo periodicamente. Habitualmente, las piezas de carne que se hagan al horno no deben salarse al principio de la cocción ya que pierden su jugo y el resultado sería una carne muy seca.
Si el horno posee una resistencia – u otra fuente de calor – en su parte superior, también puede usarse para gratinar, al final de la cocción de algunos platos. Los macarrones con queso, por ejemplo.
En casa tenemos naranjas de la huerta Valenciana y patatas de la huerta Murciana, por eso estamos siempre pensando que recetas hacer para aprovecharlas. En este caso el Pitufo las utilizó haciendo la siguiente receta, que estaba realmente buena!
Uno de los platos más simples y, si lo hace bien, más sabrosos es el de las patatas al horno. El truco está en usar patatas de buena calidad ya que la receta no lleva muchos condimentos que puedan aportar más sabor.
Puedes usar las sobras luego para hacer una tortilla o como complemento en otro plato.
Receta de patatas al horno
Ingredientes:
Las mejores patatas que puedas encontrar
Pimentón picante
Aceite de oliva (también, el mejor que puedas pagar)